SITIOS HISTÓRICOS DE LA CIUDAD DE TRELEW Hacer click en la foto para ver una reseña del edificio.
 ESTACIÓN DEL FERROCARRIL (hoy Museo Regional “Pueblo de Luis”) |
 HOTEL TOURING CLUB |
 BANCO DE LA NACIÓN ARGENTINA |
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 SALÓN SAN DAVID |
 CAPILLA TABERNACL |
 TEATRO VERDI |
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 MUNICIPALIDAD |
 IGLESIA PARROQUIAL |
 TEATRO ESPAÑOL |
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 PLAZA INDEPENDENCIA |
 KIOSCO DEL CENTENARIO |
 DISTRITO MILITAR (hoy oficinas de Turismo y Museo Municipal de Artes Visuales) |
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 PRIMERA ESCUELA NACIONAL |
 MOLINO HARINERO |
 CAPILLA MORIAH Y CEMENTERIO |
Reseña Histórica
Trelew refleja en su perfil urbano las distintas etapas de su crecimiento así como la heterogeneidad que desde los inicios caracterizó a su población.
El 20 de octubre de 1884 fue sancionada la ley Nº 1539 por la cual el gobierno nacional autorizó la construcción y explotación del ferrocarril entre el Golfo Nuevo y el Valle del río Chubut. En 1886 llegaron en el vapor Vesta los 300 obreros contratados por la empresa ferroviaria y los primeros materiales, y se iniciaron las obras del tendido de rieles desde ambos extremos.
En el Valle, la punta de rieles se ubicó en un lugar intermedio entre los dos pueblos existentes hasta entonces, Rawson y Gaiman. Las primeras tareas encaradas por la Compañía del Ferrocarril en el sitio elegido fue la construcción de galpones para depósitos de materiales y talleres, y casillas de madera empleadas como oficinas administrativas y viviendas para el personal.
El grupo de operarios era dirigido por el Ing. Edward J. Williams y estaba constituido por 150 hombres. El personal y sus familias, más tres familias galesas que ya vivían en las cercanías, constituyeron el núcleo inicial de población de lo que sería el nuevo pueblo que pronto comenzaron a llamar Trelew, “Pueblo de Luis”, en reconocimiento a Lewis Jones, uno de los líderes de la colonización galesa y de los principales impulsores del proyecto del ferrocarril.
Cuando se concluyó el trazado del ramal, se construyó la primera estación y en 1888 nuevas viviendas para el personal.
A fines de 1888 el Ing. A.P.Belll, primer gerente de la Compañía del Ferrocarril, realizó la mensura del pueblo. Las tierras de la empresa fueron subdivididas en lotes, que se ofrecieron en venta a quienes tuvieran interés en edificar.
Entre 1888 y 1889 se construyó la Capilla Tabernacl y en 1889 la Estación ferroviaria definitiva.
En las cuadras de la actual Avenida Fontana comprendidas entre la Estación y la zanja de riego se establecieron los primeros comercios y hoteles, la casa matriz de la Compañía Mercantil del Chubut, sociedad cooperativa creada en 1885 que en 1889 fue trasladada desde Rawson, la sucursal del Banco Nación, el Barrio Ferroviario “Casas de Piedra”.
La pequeña aldea se iba acercando a fin de siglo. A las familias galesas se habían sumado desde muy temprano inmigrantes italianos; entre ellos los 40 hombres que en 1887 llegaron a trabajar en las obras del ferrocarril. Pronto también, se incorporaron inmigrantes españoles y luego de otras nacionalidades: judíos, siriolibaneses, búlgaros, portugueses, croatas, alemanes.
Hacia la primera década del siglo XX el eje de crecimiento del pueblo se trasladaría al entorno de la Plaza Independencia. Cuando en 1909 se decidió darle al predio que ocupa la misma el destino para el cual había sido reservado, ya se habían erigido en las cuadras que lo circundan el Distrito Militar, la Iglesia Católica, el Colegio Salesiano y el Colegio María Auxiliadora. Luego se sumarían el Teatro Español, viviendas particulares, un hotel y el edificio de la Municipalidad. Precisamente, por su propio valor, y calidad edilicia y valor patrimonial de los bienes que la rodean, la Plaza Independencia y su entorno conforman uno de nuestros sitios históricos.
En las dos décadas siguientes, se construyeron muchas viviendas particulares en la zona comprendida entre las actuales Avenidas Fontana y Lewis Jones y calles Urquiza y Don Bosco con características homogéneas: fachada y planta simétrica, ladrillo visto, aberturas de madera, ventanas guillotina. Muchas de ellas, así como otras, dispersas en otros sectores de la ciudad, conservan hoy sus características originarias, constituyendo un valioso aporte a la conservación de los rasgos fundacionales de la ciudad. Asimismo se conservan los “callejones” o pasajes, rasgo peculiar de Trelew, que constituyeron originalmente calles traseras de servicios.
Hasta 1961 la fisonomía urbana y el ritmo de vida propios de Trelew, estuvieron fuertemente marcados por el protagonismo del ferrocarril. Una fisonomía y un ritmo difícilmente imaginables para las generaciones más jóvenes y para los migrantes que en décadas posteriores llegaron de países limítrofes, de otras provincias argentinas y del interior chubutense. A la decisión del gobierno nacional de levantar el servicio ferroviario, siguió el gradual desmantelamiento de la mayor parte de la infraestructura ferroviaria, que borró casi todas las huellas de ese cercano pasado.
En el mismo período el proceso de industrialización provocó un acelerado incremento demográfico. El desordenado crecimiento urbano que lo acompañó contribuyó a desdibujar rápidamente otras características identificatorias de la ciudad: demolición de viviendas y comercios, construcciones nuevas no acordes con el contexto, algunas de ellas en altura, agresivas “modernizaciones”.
Hoy Trelew conserva bienes como la Capilla Tabernacl, la ex Estación del Ferrocarril, el Salón San David, Teatro Español, el Teatro Verdi, la Plaza Independencia y su Kiosco, el ex Distrito Militar, el Hotel Touring, el Banco Nación, de los cuales ofrecemos una breve reseña. Todos ellos son protagonistas indiscutibles de nuestra historia, están incorporados en el sentir de la comunidad y son fácilmente reconocibles por quienes nos visitan. Pero existen también otros bienes, como viviendas particulares y comercios, que si bien son más humildes, contribuyen a crear el contexto que respalda y refuerza a los anteriores, acrecientan su valor patrimonial y reafirman la identidad de la ciudad.
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