Se abre una nueva etapa para el Parque Industrial

La ciudad implementará un régimen de promoción industrial para apoyar nuevas inversiones. El sector es clave para la generación de puestos de trabajo y desarrollo de otras áreas de la economía.

A partir de la aprobación, el jueves pasado, de una ordenanza municipal que establece un régimen de promoción industrial para nuevas actividades, se abre una nueva etapa para el Parque Industrial de Trelew, uno de los sectores claves para la generación de puestos de trabajo y desarrollo en la ciudad.
El Parque Industrial de Trelew (PIT) atravesó, a lo largo de su historia, distintas situaciones. Algunas de ellas estuvieron marcadas por fuertes políticas públicas de promoción e inversión. Otras, sin embargo, fueron signadas por la aplicación de políticas de apertura económica, que sumadas al deterioro de la moneda local, derivaron en crisis profundas y el cierre de empresas.
La creación de los parques industriales en la Argentina fue obra del Estado mediante la Ley de Promoción Industrial, los mismos se situaron en distintos lugares del territorio Nacional. En la Patagonia se destacó el Parque Industrial Trelew, el cual desarrolló principalmente el polo textil; y en Puerto Madryn, el Parque Industrial Pesquero.
El PIT se caracterizó originariamente por la radicación de la industria textil sintética. Fábricas como Huamac, Cirsa, Citex, Kinsey, Oceanic, Matepa, entre tantas otras, iniciaron su actividad textil, dando empleo a miles de personas de la zona. Posteriormente, en la década del ’80 surgió la actividad lanera. Se abrieron lavaderos y se instalaron peinadurías de lana, aprovechando la amplia disponibilidad en la zona y la excelente calidad de la materia prima. Rápidamente Trelew se convirtió en el Polo Textil Lanero más importante del país, donde se procesaba el 90% de la lana.
Gracias a los altos precios del producto local en el mercado mundial, la actividad pudo mantenerse pujante hasta mediados de esa década, a pesar de las consecuencias de la política de liberación económica impuesta por el Estado en todo el país desde mediados de la década del 70.
Sin embargo, el deterioro del sector llegó. En el año 1974 el personal ocupado era de 4230 personas, en el año 1985 había 5500 personas. Ya en el año 1986 se contaba con 5000, cifra que siguió disminuyendo, en el año 1995 contaba con 1500 personas trabajando en el sector sintético, 300 personas en el lanero aproximadamente, sin considerar las industrias fuera del Parque Industrial.
La conclusión de los plazos de prórroga para la promoción industrial en la zona, la hiperinflación que sufrió el país a fines de la década del 80’, y la liberación económica (fuga de capitales por parte de importantes industrias extranjeras radicadas en Argentina) durante la década del 90’, produjeron el cierre de industrias (medianas y pequeñas) y su peor contracara: el desempleo. Cerraron alrededor de 23 plantas, dejando miles de personas sin empleo. Hasta diciembre de 2001 el sector textil llegó a contar con sólo 730 empleados, siendo este el menor nivel registrado desde la creación del PIT. Luego de la crisis, este número volvió a resentirse drásticamente.

Hacia una política propia de promoción industrial

Lo que ocurrió en Trelew, tras décadas de desatinos y de caída productiva del Parque, es que fueron realmente pocas o nulas las políticas públicas, a mediano y largo plazo, enfocadas en la reactivación productiva del sector. Y ésta es una deuda de la cual todos los signos políticos que gestionaron en los últimos, por lo menos treinta años, deben hacerse cargo.

En la actualidad y para ir hacia la tan ansiada reconversión y reactivación del Parque, (situación agravada aún más por la aparición del Covid-19, y el cierre, en otras, de la emblemática fábrica Sedamil, que desempleó a 300 trabajadores) el Ejecutivo Municipal de Trelew envió un proyecto de ordenanza al Concejo Deliberante estableciendo beneficios tributarios a quienes inicien nuevas actividades industriales y productivas y generen empleo genuino. La propuesta fue aprobada con el voto unánime de todos los bloques.
Según palabras del propio intendente, Adrián Maderna, “nuestro Municipio será el primero de la Provincia en tener “una política propia de promoción industrial” para brindar a las empresas costos “accesibles y la oportunidad de mejorar la calidad de su infraestructura”. Los frutos de esta política acertada comienzan a verse: “en los próximos días tendremos la ampliación de la fábrica de cajones de pescado y hay dos empresas importantes de Mar del Plata que están interesadas en radicarse en la ciudad”, dijo el mandatario local.
La ordenanza aprobada el jueves prevé beneficios para Personas Humanas y Jurídicas que presenten proyectos de ampliación, instalación o inversión, industrial y/o productiva en el ejido municipal, con la contratación de al menos dos empleados en relación de dependencia, correspondiente a vecinos residentes en la ciudad. Entre los beneficios se cuentan: la eximición del 100% del monto que corresponda abonar en concepto de Contribución por Inscripción de la Habilitación Municipal, y exención total del monto de las Revalidaciones semestrales de las mismas, por el término de 2 años; eximición de hasta el 100%, en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos y en la Tasa por Inspección de Seguridad e Higiene, por el término de un año, desde la habilitación de las instalaciones, y de hasta el 50% de descuento en el segundo año; Descuentos de hasta el 100%, en el Impuesto al Parque Automotor y en el Impuesto Inmobiliario y las Tasas de Servicios, por el término de un año, desde la habilitación de las instalaciones, y de hasta el 50% de descuento en el segundo año
Además, la creación del Fondo Especial para Inversiones, con aportes de Entidades Financieras, Hipermercados, Supermercados y Shopping, Estaciones de TV por cable, Servicios de Internet y Telefonía y Explotación de Casinos, permitirá la entrega de créditos a empresas que se instalen en la ciudad para la adquisición de Bienes de Uso, remodelaciones, ampliaciones o adquisición de Materias Primas. También podrán acceder empresarios que ya tengan un proceso de producción en marcha dentro del Ejido Municipal.

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